Quiero un tratamiento con asesoramiento
Sabes lo que quieres mejorar de tu piel, pero no si encaja un peeling, un tratamiento con láser, microneedling u otra cosa. No tienes que averiguarlo tú.
Cuéntanos qué te molesta. La terapeuta mira tu piel, habla de lo que es posible y te da un consejo claro. Solo cuando sabes qué tratamiento se propone, por qué y lo que cuesta, decides si te lo haces.

La conversación con la que empieza cada cita con asesoramiento
Primera vez con nosotros o ya has estado
Consulta previa más tratamiento con asesoramiento
120 minutos reservados
Reservamos 120 minutos, o sea dos horas. De ellos, la consulta previa dura 30 hasta 60 minutos, según lo que haya que hablar: tu pregunta, tu historial médico, tus productos y tratamientos anteriores. Después la terapeuta mira tu piel. Siempre queda al menos una hora para tratar. Una medición de la piel la hacemos solo si aporta algo.
Después oyes
- qué tratamiento aconsejamos
- por qué encaja con tu piel
- qué puedes esperar de él
- cuántos tratamientos pueden hacer falta
- lo que cuesta
- qué tiempo de recuperación y qué cuidados posteriores conlleva
¿Tratar es responsable en ese momento, cabe en el tiempo y quieres seguir adelante? Entonces normalmente se hace en el acto.
Entonces pagas solo el tratamiento; el coste de la consulta previa no se cobra. Si no hay tratamiento, la consulta previa cuesta € 50. La cita no tiene que llenar los 120 minutos.
Tratamiento con asesoramiento
60 minutos reservados
No tienes que reservar una consulta previa nueva, así que esta cita dura 60 minutos. La terapeuta saca tu expediente, habla de lo que ha cambiado desde tu última cita y valora tu piel tal como está ahora.
Después recibes un consejo de tratamiento. De antemano oyes qué tratamiento será y lo que cuesta.
Pagas solo el tratamiento que se hace de verdad. No se cobra ningún coste de consulta previa aparte.
¿Se trata de una pregunta completamente nueva, o hace falta más estudio? Entonces la terapeuta puede aconsejar programar el tratamiento para más adelante.
No hace falta que sepas el nombre
Basta con que puedas contar qué te molesta, qué quieres mejorar y cuánto tiempo de recuperación es viable para ti.
- acné, puntos negros o una piel inquieta
- manchas de pigmento o una tez irregular
- rojez, rosácea o vasos visibles
- cicatrices, poros dilatados o una textura irregular de la piel
- líneas finas, flacidez o mejora general de la piel
- vello no deseado o pelos encarnados
- caída del pelo o molestias en el cuero cabelludo
- una combinación de varios problemas de piel
- un deseo para tu piel sin saber qué tratamiento encaja
¿Tu pregunta no está entre ellas? Descríbela brevemente al reservar, así sabemos de antemano cuánto tiempo y qué sala necesitamos.
Cuatro pasos de la pregunta al tratamiento
- Paso 1
Cuentas lo que quieres mejorar
Unas preguntas cortas de antemano. No tienes que elegir un tratamiento: queremos saber qué te molesta y qué has probado ya.
- Paso 2
La terapeuta valora tu piel
Miramos tu piel, tu pregunta y todo lo que afecta a un tratamiento seguro: medicación, productos, reacciones anteriores y sol.
- Paso 3
Recibes un consejo claro
Qué tratamiento encaja mejor, por qué, y qué alternativas hay. A veces el consejo más honesto es esperar o no hacer nada.
- Paso 4
Tratar cuando es responsable
Si cabe en el tiempo reservado y estás de acuerdo con el consejo y el precio, se puede hacer en el acto. Si no, lo programamos juntos.
Lo que la gente pregunta sobre esto.
No. Esta cita está pensada justo para quien no sabe qué tratamiento encaja mejor. Basta con que puedas contar qué te molesta.
No automáticamente. Solo tratamos si en ese momento es responsable, si cabe en el tiempo reservado y si estás de acuerdo con el consejo y el precio.
No. La terapeuta decide lo que es adecuado a partir de tu piel, tu pregunta y tu historial médico. Una medición de la piel apoya esa valoración cuando aporta algo.
Sí. El consejo viene de la terapeuta, pero la elección se hace juntos. No se hace nada sin tu consentimiento.
Si es tu primera vez, pagas el tratamiento que se hace y el coste de la consulta previa no se cobra. Si no hay tratamiento, la consulta previa cuesta € 50. Si ya eres cliente, pagas solo el tratamiento que se hace. El precio lo oyes siempre antes de empezar.
Cuéntanos qué te molesta.
Del resto nos encargamos nosotros.
El consejo viene de la terapeuta, la elección se hace juntos, y no pasa nada sin que sepas qué es y lo que cuesta.
